El Kōbai no Tantō, que significa “Tantō de la Flor de Ciruelo Rojo”, representa la belleza en la resiliencia — el coraje de florecer incluso en el invierno más crudo. Su radiante vaina roja, decorada con delicadas flores de ciruelo, encarna la vida, la elegancia y la fuerza renacida.
Forjado en acero T10 con alto contenido de carbono y pulido para revelar un hamon natural, este tanto combina la fina artesanía con la precisión de corte. Los accesorios de cobre dorado, esculpidos con caballos al galope, simbolizan la vitalidad, la libertad y el movimiento hacia adelante — la energía imparable del regreso de la primavera.
ESPECIFICACIONES
| Hoja |
Forjada a mano en acero T10 con una línea de hamon real, mostrando el endurecimiento diferencial de la hoja y un acabado pulido a espejo. El filo encarna el equilibrio perfecto entre nitidez y durabilidad. |
| Tsuba (Guardamano) |
Exquisita tsuba de cobre con motivos de caballos esculpidos en alto relieve. Cada curva captura movimiento y fuerza, haciendo eco del espíritu indomable de la naturaleza. |
| Accesorios |
Juego completo de accesorios de cobre (fuchi, kashira, koiguchi) con detalles dorados, grabados detallados y un acabado suave a mano que realzan tanto el equilibrio como la belleza. |
| Empuñadura (Tsuka) |
Núcleo de madera envuelto en ito rojo intenso sobre samegawa blanco (piel de raya). Los menuki dorados asoman, añadiendo brillo y armonía al diseño. |
| Vaina (Saya) |
Saya de laca roja brillante pintada a mano con flores de ume (ciruelo) en flor y motivos de ramas negras. Un saya obi de seda a juego, rojo y blanco, completa la refinada presentación. |
| Longitud Total |
55 cm (21.65 inches) |
| Longitud de la Hoja |
33 cm (12.99 inches) |
| Longitud de la Empuñadura |
17 cm (6.69 inches) |
| Ancho de la Hoja |
3.2 cm (1.26 inches) |
| Peso |
Aprox. 0.85 kg (1.87 lbs) |
DESCRIPCIÓN
El Kōbai no Tantō captura el espíritu de renovación — un símbolo de calidez, vitalidad y resistencia. El acabado de laca roja irradia confianza y pasión, mientras que los caballos dorados en la guarda encarnan